17/10/16

Un año más, ya es costumbre.

Un año más, ya es costumbre. (Los que me conocen saben de que hablo.)
Supongo que es algo normal el echar de menos a alguien, que por mucho que piense que está superado, tus pensamientos no parezcan defender lo mismo.
Me da rabia parecerme pesada a mi misma de tanto mencionarte en pensamientos y de tanto pensarte cuando te mencionan. Pero son cosas del oficio, a las personas que se van sin despedirse se les echa mucho de menos.

Un año más, ya es costumbre. (Los que me conocen saben de que hablo.)
Supongo que es algo normal el discutir con una persona a la que quieres tanto. Día tras día aún sin vernos y no darnos cuenta deseamos saber de nosotras.
Me da rabia parecerme pesada a mi misma de tanto pensar que puede ser posible eso de empezar de cero. Pero son cosas del oficio o bien de la vida y de los tiempos.

Un año más, ya es costumbre. (Los que me conocen saben de que hablo.)
Supongo que es algo normal el no parar de reflexionar sobre tu futuro y sobre el miedo que da enamorarse de las personas, pero como ya dije una vez, lo correcto es enamorarse y desenamorarse si se cree conveniente, para que la siguiente persona que llegue a tu vida sea cuidada como si de un tesoro se tratase.

Un año más, ya es costumbre. Los que me conocen saben que a pesar de todo lo que mi vida ha generado hasta ahora, era necesario, y que sin lugar a dudas, pienso que mi vida es maravillosa.

13/10/16

Llovía, pero ya no.

                                                              Buscaba refugio.

 llueve
   llueve
     llueve
               y no parece que vaya a parar.
llueve
 llueve
    llueve
               y se escucha a la melancolía gotear.
llueve
   llueve
      llueve
               y no parece que vaya a parar.
llueve
   llueve
      llueve
                mientras se encuentran dos gotas llorando de felicidad.

                                                      No necesariamente un cobertizo.

Imperfección. ¿Quién sabe qué?

Dicen que los monstruos aparecen siempre a las doce de la noche, o al menos, casi todos. 
También he oído decir que a veces necesitamos mentirnos a nosotros mismos para sentirnos especiales o queridos en algún momento. 
¿Qué me decís de todas aquellas mentiras piadosas dichas para sentirnos vivos?
No todos estarían dispuestos a dejar atrás lo que creen en un presente para aceptar lo que crearán en un futuro, la mayoría de veces incierto.
Pero, ¿quien sabe qué?
A veces esperamos acciones hechas por personas que nunca llegan, que se fueron o que jamás en un pasado fueron pensadas para ser llevadas a cabo. Pero que más da, a alguien se le ocurrió llamarle espontaneidad.
Tan espontáneamente nacemos como morimos, al igual que nuestras historias. A pesar de nuestros años de vida tendemos a pensar que una historia no es lo suficientemente buena como para ser contada. Pero en verdad, siempre tenemos una historia que contar.





Y esta imperfección a la que describiría humildemente como Duda es la historia de mi vida.



2/10/16

sin llegar a doce preposiciones.

El olor a café,
a tabaco,
a generosidad,
a pastelería a las 6 a.m,

[todo]


Las ganas de abrazar,
de besar,
de trabajar,
de descansar

[me recuerda a ti]

Compartir momentos con,
estar en,
desde las, 
¿hasta las 12? 
                  
[tal vez...]