Somos galletas trituradas
en un helado de corte.
Hicimos reina a la nata
que corría por nuestras venas
y nos dejamos llevar como veleros
por una gran masa de agua dulce.
"Las cataratas del Niagara".
Y yo, tan ciega de ti
y tu tan "caminante no hay camino"
me atravesaste entera.
Me hincaste en el pecho
cada una de las piedras
y yo caí al agua con mi equilibrio;
me ahogué en un vaso de porcelana
y me rompí en pedazos como una muñeca.
Y me corté yo sola
el corazón en porciones y perdí todas
porque soy un desastre
y nunca se donde dejó las cosas;
perdí el corazón,
el alma la ahogué en un río
por perder, perdí la razón
y no, no me la dio ningún tío.
Aprendí con mis trozos a remar,
a estar a salvo cuando llovía.
Aprendí que si no sabes nada de la vida
también te ahogas
y que si no sabes bailar descalza
te rompes un poquito más,
pero eso no me pasa.
Ya no sé parar de bailar,
aunque a veces sea la única que no para quieta
y me sienta sola sin estar cansada.
Ya no sé vivir sin mí,
aunque antes no me escribía cartas
a mí misma y me odiaba.
Ahora trato de ser feliz,
créeme que por buscar,
te busco a ti y no veo nada.