Hace mucho que no te escribo, pero te pienso. Lo hago. De veras.
Siempre recuerdo tu cara a la perfección y no hay día que no lo intente.
Te preguntarás el porqué y te responderé por miedo. Por miedo a que
de repente un día se me olviden tus recuerdos, tus ojos grises tan
sinceros. Por miedo a olvidarte, como se me olvidó pedirte que te
quedaras el día que te marchaste para siempre.
No puedo parar de leerlo!
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