Las teclas de mi ordenador brillaban,
al igual que mis ojos enfermos,
sí, enfermos y llenos de recuerdos.
La melancolía los hizo llorar,
las pestañas derramaban la sangre negra monocroma,
que jamás había derramado en lágrimas.
Una parte de mi moría,
triste y adormecida...
" Con 16 años soñaba con ser un pez, porque dicen que los peces no tienen memoria, y si no te acuerdas de nada, puedes levantarte cada día y vivirlo todo como si fuera la primera vez. "
29/11/15
La felicidad compuesta por dos "erres", recuerdos y reencuentros.
Las personas tristes aman los cementerios,
mientras unos corren para evadirse de este mundo,
poco sincero,
otros son capaces de decir en papel,
lo que no se atrevieron a decir jamás.
Son valientes, confían,
Desconfiar no es de cobardes,
ni de desconfiados,
sino de inteligentes.
La muerte es la más sincera de las mentiras,
la anuncian y a pesar de no creértela,
tu sabes que pasarás por lo mismo,
que existe y que la vida es perecedera.
Que lloramos, no por la pérdida,
sólo es un poco más de tiempo,
como aquellas despedidas
que acabarán en reencuentros dentro de poco.
Y las palabras que le faltaban al tópico;
"Hasta que la muerte nos separe
y el miedo a la muerte, nos vuelva a juntar."
mientras unos corren para evadirse de este mundo,
poco sincero,
otros son capaces de decir en papel,
lo que no se atrevieron a decir jamás.
Son valientes, confían,
Desconfiar no es de cobardes,
ni de desconfiados,
sino de inteligentes.
La muerte es la más sincera de las mentiras,
la anuncian y a pesar de no creértela,
tu sabes que pasarás por lo mismo,
que existe y que la vida es perecedera.
Que lloramos, no por la pérdida,
sólo es un poco más de tiempo,
como aquellas despedidas
que acabarán en reencuentros dentro de poco.
Y las palabras que le faltaban al tópico;
"Hasta que la muerte nos separe
y el miedo a la muerte, nos vuelva a juntar."
Primer artículo. Ley de vida.
Y sí, cuando más los necesitas,
se van.
Si no nos engañamos a nosotros mismos,
en verdad, desconocemos a donde.
Pero ellos sí,
ellos llevan sabiendo a través de la experiencia
todo lo que es bueno,
diferenciándolo de lo malo.
No necesitan que ningún filósofo les diga
que lo bueno es relativo,
pues la señora Filosofía nos enseñó,
que la sabiduría va ligada de la experiencia.
Que venimos de un caos desordenado,
que nadie en su sano juicio se atreverá a ordenar,
y mucho menos, a juzgar.
Que la melodía apagada es la llama
que algún día volverá a prender,
que nada se acaba,
y en verdad nunca perdemos a nadie.
Jamás nos tuvieron como para perdernos,
o bien nos esperan en otro lugar,
sin duda alguna, para nosotros,
unos pequeños ignorantes de la experiencia,
desconocido.
se van.
Si no nos engañamos a nosotros mismos,
en verdad, desconocemos a donde.
Pero ellos sí,
ellos llevan sabiendo a través de la experiencia
todo lo que es bueno,
diferenciándolo de lo malo.
No necesitan que ningún filósofo les diga
que lo bueno es relativo,
pues la señora Filosofía nos enseñó,
que la sabiduría va ligada de la experiencia.
Que venimos de un caos desordenado,
que nadie en su sano juicio se atreverá a ordenar,
y mucho menos, a juzgar.
Que la melodía apagada es la llama
que algún día volverá a prender,
que nada se acaba,
y en verdad nunca perdemos a nadie.
Jamás nos tuvieron como para perdernos,
o bien nos esperan en otro lugar,
sin duda alguna, para nosotros,
unos pequeños ignorantes de la experiencia,
desconocido.
27/11/15
III.
Thanks to freedom,
I was living like Bob Dylan,
Singing in the subway,
and getting on the life train,
where everything was uncertain.
Thanks to slavery's existence,
I could feel the emptiness
and all the dark butterflies,
diying in my stomach.
And when everything died,
music turned on.
All the trumpets started bombing
and the worldwide peace and ignorance
was cutting a mournful newspaper out...
XIII.
Poniendo pausa a ese vals descompasado,
con la única finalidad de no pisarte los pies mientras bailas.
Desenfrenado, como su apetito revestido de amor,
capaz de saciar la sed de dos virtuosos enamorados.
Del léxico amoroso, nació su chispa,
el fuego que lo encendía,
incapaz de ser extinguido, sofocado...
Y junto a esa chispa,
un manual de supervivencia,
dos piedras encariñadas;
el mayor incendio de sus vidas,
encendiendo llamas, sin apagar su fulgor.
[...]
La pregunta es: ¿dónde?, ¿la respuesta? No lo sé.
ABANDONÉ MIS ESCRITOS,
DEJÉ ATRÁS MIS SUEÑOS,
ABANDONÉ HASTA MIS GANAS DE ESCribir,
pues ni las mayúsculas me ayudaron a soñar...
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