Vivían en el desierto, él buscaba encontrarse. Lógicamente las dunas habían hecho del desierto lo que era, un laberinto de arena sin salida.
Y cuando por fin llegó a casa, sus manos estaban entrelazadas con otras.Cogido de esas manos pasó sus días más duros en el desierto.Ella, sorprendida, le preguntó el porqué la llevó con él nada más mirarse a los ojos, por qué caminó con ella durante días, por qué la besó sin importar el camino que les deparaba, por qué se había enamorado de ella en tan poco tiempo como él le decía sin ningún tipo de explicación.
A lo que él contestó: -Eras una margarita creciendo en medio de un desierto, ¿cómo no me iba a enamorar?
" Con 16 años soñaba con ser un pez, porque dicen que los peces no tienen memoria, y si no te acuerdas de nada, puedes levantarte cada día y vivirlo todo como si fuera la primera vez. "
31/5/16
United Kingdom's capital
A huge city hidden whenever
covered with an incredible mist
and as beautiful as ever.
Where love is properly unified
by people that fallen in love
under a sky full of written birds above.
And do you know Ms Langham?
My soul lives there
and when I ask my heart if I should go,
then it answers me 'yes'.
Ella soñadora, él un noble sin recursos.
No respondía sus cartas, ni enviaba flores, que tal vez su amada esperaba.
Ella soñadora, él un noble sin recursos. ¿De qué le servía la riqueza sin un corazón rico de cariño, que le cobraba deudas por no haber sido nunca idóneo para amar?
¡Ay de él! No fue capaz.
Ella, ante el desamor, escribía frustrada y decepcionada en los márgenes de sus libros, esperando que volviera con la misma sonrisa, que le hizo tener ganas de saber de su existencia.
Sin darse cuenta, estaba hecha poesía en un movimiento romántico, mientras vivía en un mundo dedicado únicamente al Realismo.
Ella soñadora, él un noble sin recursos. ¿De qué le servía la riqueza sin un corazón rico de cariño, que le cobraba deudas por no haber sido nunca idóneo para amar?
¡Ay de él! No fue capaz.
Ella, ante el desamor, escribía frustrada y decepcionada en los márgenes de sus libros, esperando que volviera con la misma sonrisa, que le hizo tener ganas de saber de su existencia.
Sin darse cuenta, estaba hecha poesía en un movimiento romántico, mientras vivía en un mundo dedicado únicamente al Realismo.
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