18/4/16

amor intransigente.

En cursiva nos encontramos. Alocadamente, sin esperarlo. Destacando en negrita cada momento y subrayando y tachando mis sueños al mismo ritmo que hablamos de promesas, que ni siquiera cumplimos.
Por mi cumpleaños, una línea de felicitación, y una felicidad sin escribir en millones de líneas.
La palabra "relación" entre comillas, y cada pausa en ella un punto y seguido.
Una larga subordinación, la hipotaxis de un amor, cohesionado, más bien complicado.
Y al redactarlo, como conclusión añadí: "Y sí...fue así. Nos unimos como un dulce diptongo y nos separamos incisivamente como un hiato."


Corazón de madera con capas de pintura.

Y se fue sin cerrar la puerta; dejándola entreabierta por si algún que otro día se le ocurría la maldita idea de volver. Como un tonto cleptómano corría, creyendo haber robado una parte de ella.
Entre sus manos un corazón, que claramente, no era suyo y por lo tanto no le pertenecía.
Era de aquella chica que al igual que su mente desordenada, dejó entre sus cajones, la maqueta de aquel corazón que pintó felizmente con detalle antes de conocerle.

11/4/16

descompasada
asustada
atenta
pensativa
bastante soñadora
vengativa
enamoradiza, tal vez un poco,
orgullosa
a veces, risueña
melomana
juerguista
generosa, a veces, demasiado.


XI.

Jugamos a ser marionetas,
sin rompernos del todo las cuerdas,
hilos deshilachados,
todos mostrados en varios teatros.

Dos marionetas desordenadas,
cuyos filamentos deseaban juntarse hace tiempo,
y así lo hicieron inseguras,
gracias a la atracción toda escrita como un cuento.

Pinturas rotas por derramar lágrimas,
ambas sufrieron,
ambas cayeron,
en el mar de las enamoradas ánimas.