10/9/18

Soy invencible.

Me pesan las rodillas.
Mi pereza ya no tiene sobrepeso,
y mi alma, está aprendiendo a reflexionar.

Estudio mis posturas al estudiar,
aunque no haga "postureo" mientras tanto.
Soy más de subirme hasta lo más alto
y grabarlo;
tengo memoria de pez.

El estudio del olvido,
la pereza a recordar,
¿por qué son tan difíciles de frenar?

Valoraba mucho el pasado.
De tanto hacerlo, decidí cambiar.
De tanto decidir, opté por recorrer el mundo
y centrarme en cada detalle, 
por más que fuera absurdo.

Pero soy invencible.
Gano batallas perdiendo 
y sin ir armada.
Mi armadura está llena de sangre.

No me han matado,
sólo me pasa una vez al mes,
como una alarma de grandeza,
un recordatorio de fortaleza.

La única debilidad que he tenido
ha sido un tío de ojos bonitos.
Azules, de aparente calma
como el mar del alma,
pero con bandera roja,
republicana.

Acepto cosquillas de quien de verdad
 se ha esforzado varias veces por hacerme reír.
Acepto irme de cocteleras repugnantes
para curar mi cicatriz.
Cuanto más asquerosas,
más conjuros de bruja,
como yo, ¿para qué fingir?

Sé mi origen aunque a veces me pierda,
sé donde está mi hogar siempre,
mis dudas nunca han sido de piedra.

Soy atea, 
God save the queen?
quizás no sea tan reina,
o yo sea mi propia diosa,
¿para qué mentir?

Soy difícil en todos los aspectos,
aunque sentirme ofendida 
y estar  a la defensiva,
siempre ha sido un defecto.
Soy fan de la ley de Causalidad,
Aris, ¿ eran causa y efecto?

Me encantan los chistes malos,
siempre odio deshuesarlos.
Pero, ¿para qué mentirnos?
Me llenan de paz,
los que se ríen con los míos.

Odio los que suerte tenerte,
y a los que no te cuidan,
cuando te tienen.
Hasta que llegas tú misma
hondeando esa suerte,
sonriéndole firme a la muerte.

Me da miedo el niño pequeño 
al fondo del pasillo,
las personas de alma oscura,
el vértigo de los edificios.

Me da miedo no luchar
contra esas almas,
Caronte me dejará remar,
otras me dejarán tejer mi destino;
será sin duda morir.
Ojalá sea emborrachándome con vino.


Miriam Marín.