Fue ahí cuando comenzó a cambiar.
Camisetas anchas, dietas no muy sanas, sonrisa escondida y piel descuidada.
Tras un período de tiempo cambió notablemente y se atrevió a quitarse la camiseta, a probar nuevos platos, a sonreír como era debido y a sentirse bonita.
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Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.