Todo es una catastrofe. Desde mis pies egipcios hasta mi pelo desordenado.
Desde mis tropiezos hasta mis caídas.
Todo huele a desastre; hasta mis colonias, pensaba que jamás caducarían.
Por eso tras saber que mis pies eran egipcios, que mi pelo desordenado tenía un orden estético y que los cardenales tarde o temprano iban a dejar de serlo... Empecé a declararme fan de un antiguo suicida.Un suicida diferente a los demás. Aquel que solo era capaz de intentar.
Fijó una fecha de suicidio junto con una nota, cuyo fin era leerla cada día:
"Hoy es un día demasiado bonito como para morir, muera mañana."
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