16/5/15

Ciudades valiosas.

Cada día estoy más enamorada de aquellos lugares que no pueden hacer otra cosa, excepto enamorarte.

De las hamburguesas y los institutos,
de los bailes de fin de curso y de sus películas,
de su bandera, sus taxis y de sus edificios.

De su mitología, de sus famosos juegos,
de sus esculturas,
de su arte y de sus yogures

Del té de las 5, del acento tan perfecto,
de sus rojas cabinas de teléfono,
de sus grandes autobuses y de su manía por conducir a la izquierda.

De sus crepes y sus baguettes,
de sus croissants y sus pequeñas revoluciones,
de su preciosa torre de hierro pudelado y de sus besos.

De su pasta y sus helados,
de sus magníficas y enormes ruinas,
de sus valientes dioses romanos.

De su cerveza y su guerrera historia,
de sus mentes cuadriculadas
siempre acompañadas de salchichas Franckfurt.

De su democracia pionera,
de su enorme cantidad de ovejas, 
de sus mentes alfabetizadas llenas de libros,
por su agua pura y su unión con la naturaleza.










1 comentario:

Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.