Ahora.
Este es el momento.
¿Por qué no dejáis de creer que lo correcto es no enamorarse?
De una flor, de una camiseta, de un corte de pelo, de personas.
¿Tan difícil es creer en los sentimientos de uno mismo? Carpe diem; Al futuro le cuesta llegar una milésima de segundo al presente para convertirse en pasado. Es como el famoso "ciclo del agua" que tanto insistían en enseñarnos cuando éramos pequeños y no llegábamos a la altura de aquella montaña rusa a la que tanto nos hubiese gustado subirnos.
Basta ya de fingir y pensar que sois realistas por no enamoraros de la vida, o incluso de descubriros a vosotros mismos.
Estoy cansada de las críticas sobre cosas, que acaban siendo acciones de las personas que pensaron ser objetivas un día. Me encanta esa gente que cree en lo abstracto. Aquella multitud que estima en abstraer lo concreto y en concretar lo que un día parecía ser sólo eso, abstracción.
¿Por qué no paráis de decir que el amor no existe?¿Acaso algo abstracto ha existido alguna vez? ¿Cuantos sueños existen? Al igual que los sueños el amor se va completando. Te enamoras de una persona dos meses, pero años después, te das cuenta de que el amor por esa persona no era nada comparado con el amor que sientes por la persona que se ha convertido en tu compañera de vida. Digamos que es como esas carreras populares, donde todo el mundo corre por un objetivo; unos se quedan atrás, otros cruzan la meta como si se tratara de atravesar el océano en un día, otros tardan menos que hacer una tostada de mantequilla.
Me gusta pensar que aún existe gente enamorada de cada segundo que pasa sin quedarse estancada en los "qué dirán", en los "qué podrá pasar" y en los "ojalás".
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.