Fuiste mi estación más cálida,
ni Delicias, ni Atocha.
Fuiste mi verano,
hacías temblar al invierno.
Fuiste mi "ese no sé el qué"
que me encantaba y
me hacía tiritar.
Fuiste el calor de los abrazos
y el frío necesario
de los aires acondicionados
y yo...condicionada a ti,
me cegué;
como quien abre los ojos
dentro del mar sin importar la estación.
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Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.