Siempre escribo de lo mismo, pensando en la misma persona.Persona que debe volver, para despedirse en condiciones.
Quiero hablar contigo, quiero oír tu voz.
Estos días no soy yo misma. Me pregunto el porqué, y después de quince largos días, me doy cuenta de que es porque me faltas tú.
Cada vez que llega el invierno me siento más sola quizá sea porque no hay hojas en los árboles, o porque el viento se rebele contra mi pelo cada vez que salgo ahí fuera.
No se si es el viento, o eres tú gritándome que me abrigue.
Tal vez no estoy bien. Tal vez lo este y no tenga ni idea de ello.
Solo se que no paro de escribir porque hay algo dentro de mí que me impide parar de escribir. Que me impide verte y podría desearle lo peor a ese miedo que todos tenemos.
Pero nadie puede maldecir a la muerte, es una etapa de la vida.
Maldícela que cuanto más la desees más miedo le tendrás.
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Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.