Cuando pensaba que el inglés era mi vida, estaba equivocada,como es rutina.
La verdad es que la vida se portó muy bien conmigo, cuando me acercó a una persona.
Pero no es su culpa que otras personas quieran alejarse de mí. La culpable de todo aquí soy yo, y nadie dijo que la vida fuera justa.
La cárcel, esperemos que no sea mi próxima parada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.