Y sí, cuando más los necesitas,
se van.
Si no nos engañamos a nosotros mismos,
en verdad, desconocemos a donde.
Pero ellos sí,
ellos llevan sabiendo a través de la experiencia
todo lo que es bueno,
diferenciándolo de lo malo.
No necesitan que ningún filósofo les diga
que lo bueno es relativo,
pues la señora Filosofía nos enseñó,
que la sabiduría va ligada de la experiencia.
Que venimos de un caos desordenado,
que nadie en su sano juicio se atreverá a ordenar,
y mucho menos, a juzgar.
Que la melodía apagada es la llama
que algún día volverá a prender,
que nada se acaba,
y en verdad nunca perdemos a nadie.
Jamás nos tuvieron como para perdernos,
o bien nos esperan en otro lugar,
sin duda alguna, para nosotros,
unos pequeños ignorantes de la experiencia,
desconocido.
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Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.