Que necesario es el mar cuando escribes a la deriva cada uno de los sentimientos anclados en mal puerto. "Te necesito".
En verdad no tengo destinatarios. He necesitado viajar tanto, que ya no os necesito. Habéis desembarcado todos a la vez, cómo no. Unos más sinceros que otros (cómo no). Y como no quiero gritar: "A la bordaje", he decidido no subir ni siquiera a bordo.
Vuestros trasatlánticos, son ahora petroleros que buscan de todo menos amores de crucero.
Habéis chocado con un iceberg. Soy fría, pero quemo cuando quiero.
A los barcos que congelé, lo siento. Siento no haber sabido llevar el timón y haber tirado por la borda todos esos "te quieros" no correspondidos. Sois importantes para mí, aunque os haya hecho morir de frío.
A los que quemé y dejé que me quemaran, gracias. Gracias por hacerme sentir pequeña como los hielos de un "whisky on the rocks" y poder contemplar así mi alrededor, desde otra perspectiva.
Es demasiado bonito como para mirarlo de lejos.
Me he hundido varias veces por no haber sabido decir "te necesito". Y ahora que estoy hundida, he aprendido a decirlo, pero no, no os necesito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.