26/12/16

ojos azules, a veces despeinado.

Ya no creo en aquellos amigos que tras besarse piensan que siguen siendo amigos.
Antes lo eran, se miraban a los ojos y había complicidad.
Una complicidad escrita en sus labios y que cruzaba miradas.
Se entendían. A veces trataban de malentenderse con tal de discutir y prender más conversación.
De la chispa y el fuego se encargaban ellos cuando estaban cara a cara, y que casualidad, como en el fútbol, cuerpo a cuerpo.
Antes de aquel beso, se contaban sus historias amorosas, sus desfases e incluso las ganas que tenían de verse (como amigos, claro).
Antes de aquel beso, no sabían que era el amor, ni siquiera saben lo que es ahora; ella lo espera con ganas, pero él, al parecer, es ateo en esa religión.
Lo que si tenían claro es que hubiera lo que hubiera: atracción, deseo, amor...inevitablemente, la amistad era algo secundario.
Pero bueno...si tuviera que definir esa extraña relación podría asegurar que eran como "aquellos amigos que tras besarse piensan que siguen siendo amigos."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.