5/5/17

-alta cocina-

fuimos chefs en cocinas separadas
dispuestos a juntarse por trabajo
o quizá por el amor a los platos.

fuimos corazones vacíos
con un par de gotas de odio,
pero también llenos de cariño.

fuimos la receta del amor 
mejor preparada 
y nos comimos a cucharadas;

fuimos magia en sartenes
y contamos chistes
hasta quedarnos fritos.

fuimos capas de azúcar
flameándose a fuego lento
sin apenas dejarnos enfriar.

cada noche, 
cada día,
cada plato, 
una historia prohibida.

fuimos los reyes de la cocina
trituramos nuestros propios corazones
y los envasamos,
pero, en verdad, ¿para qué nos servía?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las aportaciones subjetivas me llenarán como bloggera, las constructivas a mejorar y las negativas sin argumentos a ignorar y a avanzar.